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sábado, 6 de julio de 2013

QUEBRANTAHUESOS 2013: La crónica de los López.



Por fin llegó la Quebrantahuesos. Y pasó. Ya hace dos semanas, pero nos dejó un recuerdo que perdurará mucho tiempo. Porque nos gusta la bicicleta, porque nos gusta el ambiente que crea, porque nos da muchas cosas en todos esos kilómetros robados a nuestras familias y agendas, porque hace que seamos especiales (para bien y para mal), porque forja relaciones y crea grupos de gente que merecen la pena, porque nos hace sentirnos bien.

Para Patricia y para mí esta Quebrantahuesos tenía un carácter especial. Cuando empezamos este año 2013 nos marcamos el 22 de Junio como objetivo principal. Queríamos bajar tiempo (6:35 era la referencia anterior de Patricia). Queríamos bajar de 6:30 por aquello del atractivo de los números redondos y queríamos bajar de 6:28 que era la mejor marca en féminas conseguida por una no profesional, la formidable Lourdes Cayetano.  Mi hermana, aunque no me lo dijo en ningún momento, también tenía en mente el ganar la prueba. Le hacía mucha ilusión poder dedicarme  una victoria veinte años después de la mía. Era un homenaje enorme que ella guardaba dentro y que pensaba cumplir este año.

El viernes subimos a Sabiñanigo a media tarde, como ya es habitual desde 2010 cuando empezamos esta aventura. Una visita rápida a las carpas comerciales, saludos a los amigos y recogida de los dorsales con el chip. Este año todo integrado en la placa de manillar y sin dorsal de papel que colgar en el maillot. Descargar las bicis, un último repaso a los temas técnicos, colocación de los dorsales y preparación de la ropita del día siguiente. Al final el tiempo parece que será bueno, salvo algo de fresco bajando Somport. Así que de corto y manguitos. Patricia llevará chaleco porque es un poco más friolera y no se la quiere jugar bajando. El frio del 2010 todavía lo tiene en la mente, me digo yo sonriendo. Preparamos unos buenos platos de pasta, algo de postre ligero, una última charla antes de ir a la cama a… no dormir por supuesto. Desde mi cama oigo durante gran parte de la noche como Patricia da vueltas en el otro cuarto. Lo suyo es normal, suele dormir poquito las noches de antes, pero lo mío no. Hacía muchos años que no me costaba conciliar el sueño antes de una prueba de estas. Me doy cuenta que aunque no lo haya notado los nervios están ahí y la tensión de tanto tiempo está a punto de acabar. Quedan unas pocas horas para desvelar todo.


Despertador tempranito. Un par de cafés. Tostadas y algo de fruta. Nos vestimos, damos masaje calentador y salimos del apartamento al punto de encuentro. Nos reunimos con José “Conku”, con Sergio y Kake para ir a la zona de salida que nos han asignado (Gracias Roberto y Fernando, un detallazo). Entramos al cajón y nos faltan veinte minutos que se pasan muy rápidos. La táctica es fácil: Patricia marca el ritmo, Patricia manda. Yo abriré el grupo y José, Sergio y Kake harán de cierre de nuestro mini-grupo. En esos últimos momentos me doy cuenta de que lo que más me preocupa es un imprevisto, un pinchazo, una caída… el trabajo está hecho a la perfección. El estado de forma de Patricia es magnífico, si todo va normal conseguiremos los objetivos. Mucha gente saluda a Patricia en la salida, que pasada lo que han cambiado las cosas en cuatro años. De ser “la chica”, el punto simpático en la grupeta, a ser simplemente Patricia, una más y muy bien considerada. Se lo ha ganado a pulso.

Sergio, Kake, José Manuel, José y Patricia. Sonriendo en el cajón.

Salimos. Cronometro en marcha. Primer vistazo al reloj.
Las 7:30. Por fin. Puntualidad escrupulosa, cohete al aire y salida por las abarrotadas calles de Sabiñanigo. Es increíble cómo se vuelca esta gente con la prueba. La salida es normal, no se va tan rápido como otras veces. De hecho en seguida nos encontramos en cabeza de la prueba. Qué bonito volver a estar en cabeza tantos años después, la Tata y Conku van alucinados. Todo el asfalto por delante con los coches de apertura de marcha y la Guardia Civil. A Conku le dan ganas de ponerse el primero pero es muy educado, a la par que respetuoso,  y se queda dónde está. La gente mira con extrañeza a Patricia en algún rato “¿Pero esta tía que hace aquí?” parecen preguntarse.

Momento impagable. Rodar en cabeza de una marcha de 8.000 ciclistas.

Empezamos Somport. Mis piernas van geniales. Las de Patricia también. El repecho de Villanúa y fusileros los pasamos sin enterarnos. Es la primera vez que me doy cuenta que puede ser un gran día. Seguimos en cabeza y Patricia no ha dicho ningún “menos”. El ritmo es increíble. Kake y Sergio deciden levantar el pie y buscan su propia marcheta. Los volveremos a ver en Meta. A José lo perdemos en la parte final desde Rioseta. Este año se pasa Candanchú por la parte nueva, se evita el pueblo, y son un poco más duros. A esas alturas se nos ha unido David Pérez, que nos acompañará el resto de la prueba hasta un inoportuno pinchazo en Portalet. Gracias David, ha sido un placer rodar contigo y rodar detrás de ti en los llanos un lujo. Coronamos y nos lanzamos hacia abajo. Bajamos bastante rápidos y vamos pasando a gente hasta que nos integramos en un gran grupo que va muy deprisa. Nos dicen que es el segundo grupo. Es un buen ritmo y nos quedamos en él. José “Conku” entra en ese grupo unos kilómetros más tarde después de un gran esfuerzo en el descenso. ¡Qué clase tiene el artista!.

Giro a la derecha y llega la hora de la verdad. Marie Blanque. En la parte “fácil” vamos cogiendo ritmo. No quitamos el plato y Patricia sigue sin dar muestras de cansancio. Seguimos bien. Ayudo a la Tata a quitarse el chaleco, nos bajamos los manguitos y afrontamos esta monstruosidad de puerto. Subimos los últimos cuatro kilómetros a 10 km/h, seis minutos cada kilómetro, cómo un reloj. Sabemos que con eso nos vale. Hay mucho calor entre los árboles, se suda mucho y se hace eterno, pero de pronto se empieza a ver mucha más gente en las cunetas, el último kilómetro está plagado de espectadores animando y oímos una voz conocida en la última curva. Es Lourdes Cayetano, ganadora la anterior edición, animando a Patricia y diciéndole que es la primera chica en la prueba. Nos reímos (sólo un poco que vamos sufriendo) y coronamos Marie Blanque con 3 horas y 1 minuto exactos de cronometro. Miro con complicidad a José, los dos dominamos perfectamente los tiempos, y nos damos cuenta que hoy es “el día”. En la bajada hablamos un momento y José me comenta el tiempazo en el que vamos. Yo le digo que salvo hundimiento en Portalet vamos a estar sobre las 6:15. Es increíble, pero me queda la duda de si Patricia estará forzando más de la cuenta superada por el escenario. No debería dudar, me ha demostrado muchas veces que no falla nunca.

Yo comiendome un manguito. Ya intuía que me esperaba un día duro. (Foto Abel Saez Bilbao)

Patricia y José en la parte más dura de MB. (Foto Abel Saez Bilbao)

El trio coronando MB. Que ratico más bueno este último kilómetro.

Concentración bajando.
 
En los llanos viendo el ritmo, José parece que dice "Pero habrá que comer, ¿no?".

En los llanos a Laruns David Pérez nos enlaza de manera magistral con un grupo en el que nos quedaremos, su ritmo es bueno. En ese grupo van tres conocidos del CC Utebo: Carlos, Chama y Jorge, con los que pasaremos el resto de la prueba. Empezamos Portalet, rápidos en la zona de abajo, con el plato en muchos momentos. En ese grupo tira José Antonio Ostariz, con el que hemos coincidido en varias marchas este año, y el ritmo es muy bueno. En la central eléctrica pincha David, una lástima. El grupo se parte en dos y nos quedamos en el grupito trasero. Yo sigo marcando un ritmo exigente y Patricia en ningún momento pide “menos”. Tampoco “más” (menos mal). En la presa nos volvemos a acercar al grupito que se había ido, prueba de que nuestro ritmo sigue siendo bueno. El llano de después de la presa lo aprovechamos para comer y beber pero con un buen ritmo y al comienzo de las viseras el grupo vuelve a estar compacto. En las viseras Carlos García pone una marcha de lo más durilla y a falta de tres kilómetros para coronar me doy cuenta de que la rueda de Patricia adelanta a la mía. Me doy cuenta de que Patricia ya va mejor que yo en ese momento, yo noto el cansancio del trabajo realizado y la Tata tiene un gran día, y le digo que se vaya ella para arriba. Ni oír hablar de eso, me pega un grito con juramento incluido que deja mudo al grupo y no me queda otra que rebuscar en los manuales de ciclismo olvidados hacía muchos años, tirar de conocimientos y perrería, y pasar sufriendo ese mal kilómetro. Afortunadamente algo he aprendido en estos años y tirando de desarrollo me rehago en la parte final. En ese tramo no sólo he sufrido yo, José “Conku” no ha podido con el duro ritmo y se ha soltado, aunque mínimamente, lo que le permitirá coronar muy cerca. Con esfuerzo coronamos Portalet. Miro el crono: 1 hora 25 minutos nos ha costado subir este largo puerto. El mejor registro de Patricia: sencillamente alucinante. Uno de los puntos más comentados en esta edición: la mejora de la seguridad en la marcha, carreteras cerradas sobre todo, hicieron que hubiese menos gente en Portalet. A mí personalmente me parece el mejor momento de la marcha. Es una de las cosas que la hace única. Este año quedaba una pequeña sensación de vacío, algo te faltaba, en esos kilómetros pero… GRACIAS a todos los que estuvieron y GRACIAS a los que habéis estado todos estos años. Sois alucinantes. Esos ánimos nos hacen volar en ese tramo y nos hacen sentirnos especiales. No os podéis imaginar lo que se siente cuando te animan decenas de voces a la vez y cuando pasas por ese pasillo de gente. Por favor no dejéis de hacerlo.


Coronando Portalet. Si la cara es el espejo del alma, la mía lo dice todo (Foto Fernando Sánchez).

A Patricia también le cuesta. 1 hora 25 minutos de crono en Portalet el día de la marcha no es para menos (Foto Fernando Sánchez).
Como si de un tandem (están de moda) se tratara. Portalet abajo.

La bajada de Portalet, como todas en esta edición, la hacemos deprisa. La gente en el grupo empieza a darse cuenta del tiempo posible que se va a marcar en meta. Los chicos del Utebo (gracias a los tres) y yo mismo pasamos a relevos cortos y el ritmo es buenísimo hasta el Pueyo. Queda subir Hoz de Jaca. A estas alturas un mero trámite en la Quebrantahuesos. Aquí Patricia sufre en el duro kilómetro final y oigo uno de los pocos “menos” de la mañana. Me quedo más tranquilo y mi orgullo vuelve a su sitio. Coronamos Hoz de Jaca y para abajo. 

Dirigiendo al grupo en la aproximación a Hoz de Jaca.

Este año tocaba apretar los dientes mucho rato.

En la parte final de Hoz de Jaca. Ya estaba casi todo hecho.

En nuestro grupo tres ciclistas se van contra las protecciones en la segunda curva de herradura (otra vez un gran trabajo de los voluntarios y la gente que da seguridad a la prueba) dando muestras de lo cansada que va mucha gente a estas alturas. Nosotros sin ningún percance acabamos la bajada y pasamos el repecho dolorosísimo de Bubal sin problema. Arriba organizo un poco el grupo con la gente de Utebo y Chama se da cuenta de que voy muy pendiente de Patricia. Me dice que ellos tiran y que yo me quede atrás y la proteja en el grupo. Me ha leído el pensamiento. Está todo hecho, sólo un pinchazo o una caída nos apartaría del éxito en este último tramo. Por primera vez en muchos años hago estos últimos kilómetros rodando dentro del grupo tapando el viento a Patricia y evitando algún posible percance. 

Rodando tranquilo protegiendo a Patricia en los últimos kilómetros.

Escasamente media hora después entramos en la variante de Sabiñanigo. Miro a Patricia a la que se le están cayendo las primeras lágrimas, las mías aparecen en la recta de meta. Miro el crono y se lo señalo a Patricia. Javier Gómez, el speaker oficial de la prueba, grita el nombre de Patricia cuando cruza la meta. “En meta Patricia López, la zaragozana, los hermanos López, los tatos”  dice. No lo podemos evitar, nos abrazamos nada más cruzar la meta llorando a lágrima viva. “¿Cuánto tiempo?” me pregunta Patricia. “6 horas 12 minutos 21 segundos” le contesto. Mi hermana grita y vuelve a abrazarme “va por ti Tato” me dice. Para mi es más que suficiente. Que mejor manera de acabar un ciclo de veinte años. Todos nuestros objetivos conseguidos y superados. Patricia marcaba el mejor registro histórico de una fémina en la QH. El anterior lo poseía la profesional Fabiana Luperini con 6:16. Unos momentos más tarde nos abrazamos con la familia que estaba esperando nuestra llegada, todo muy emotivo. Un momentazo inolvidable. Y la mirada atrás cuando veo a José Pérez “Conku” igual de emocionado y nuestro sentido abrazo. Sólo los más íntimos sabemos lo que le ha costado llegar a esto. Su mejor tiempo en la QH y su objetivo de compartir el momento con nosotros superado. GRACIAS José.

 
"Ese es tu tiempo hermana: 6:12:21. Alucina"

Un ratito más tarde, aunque no menos emotivo, llegaban otros dos hermanos: Ester y Roberto Clavijo. Ester se estrenaba en la QH y su hermano la acompaño en la aventura. Lo hizo con nota. Y todo el mundo de la grupeta de Zarabici. Vosotros sabéis quienes sois y sería muy largo nombraros. Sois GENIALES. No cambiéis. El abrazo en meta de Roberto a Patricia lo decía todo.

Y no quería acabar esta crónica sin recordar a una persona. Ángel Ramos “El Letrado” nos dejaba este año. Él fue el primero que le dijo a Patricia allá en 2010 que “tú un día ganarás la Quebrantahuesos”. Tenías razón amigo. Sigue cuidando de nosotros con Vicente. Allá donde estés… VA POR TI.

"Ya te lo decía yo"


domingo, 23 de junio de 2013

QH 2013... Avance

Hace veinte años, un 19 de Junio de 1993, tuve el honor de marcar el mejor tiempo en la Quebrantahuesos. Ganar aquello me encantó. Hoy, sábado 22 de Junio de 2013, veinte años más tarde ha sido un placer y un colofón insuperable cerrar este círculo ayudando (lo que he podido) a mi FORMIDABLE hermana Patricia a ganar su Quebrantahuesos. Ha marcado el mejor tiempo en féminas: un alucinante 6:12, y además ha batido el record absoluto de la prueba en esta categoría que estaba en poder de una ciclista profesional italiana, ganadora de varios Tours femeninos, Fabiana Luperini, fijado en 6:16. Así que no me queda otra cosa que decir... ENHORABUENA CAMPEONA. Te lo mereces. Ahora a disfrutarlo y tomarlo como un gran regalo de cumpleaños anticipado. FELICIDADES para mañana "viejita".

Grande, grande, lo que ha hecho hoy Patricia "La tata"

viernes, 31 de mayo de 2013

PUERTOS DE LA RIBAGORZA 2013: LA CRÓNICA DE LOS LÓPEZ.



Sábado, 25 de Mayo. Se celebró la cicloturista Puertos de la Ribagorza. Para nosotros se ha convertido en una cita obligada desde que Patricia empezó su andadura allá en 2010. Aquel 2010 la hicimos con la incógnita de cómo aguantaría Patricia su primera vez frente a 200 km. ¡Que tiempos aquellos!. Este año ha pasado a ser una especie de “ensayo general”, un test de calidad, para el objetivo final: la QH.

Afrontábamos este año el tema logístico más descansados que otros. Gracias a la amabilidad de Oscar Chico “El Rookie” que nos había conseguido los dorsales y el chip pudimos estirar un poquito más las horas de sueño y subir en la “Chico-Furgo” la misma mañana sin agobios. Muchas gracias Oscar, un lujazo.

Con aspecto extraño, pero a esas horas de la mañana poco más se puede esperar.

Ya en Graus nos reuníamos con nuestra grupeta de Zarabici. Un grupo numeroso de gente, cada uno con su objetivo particular. Patricia y yo íbamos a hacer la prueba con la inestimable ayuda de Roberto y Kake. Tomábamos café, la visita obligada al baño, la meadita del miedo ya se sabe, y a cambiarse. De corto y con manguitos fue la equitación preferida por la mayoría del personal. Hacia frío a esas horas en Graus. Nos dirigimos a la salida y buen sitio. Hablamos con mucha gente conocida y con la tiritona del frío mañanero esperamos al disparo, en el sentido literal de la palabra –vaya trabuco para dar la salida-, y todos a rodar. En los primeros metros observo con estupor que el personal usa la bici a modo de patinete a pesar de que hay sitio. Es decir que vas rodeado de gente, pero todos van avanzando dando zapatillazos en el suelo hasta que a alguien se le ocurre meter el pedal. ¿Se ha convertido esto en una tradición cicloturista?... es un misterio.

Patricia, Kake, Roberto y Fochi de risas en la salida.

Con Joaquim "El Alemán", al que le encanta montar en bici en España.

A la salida de Graus ya estamos en cabeza del pelotón principal. Cuando se va el “safety car” aquello se lanza y ya no pararemos en toda la mañana. Llegamos al desvío de Laguarres y empieza el primero de la jornada. Con Roberto he hablado de subir este primer puerto rápido, forzando para poder encontrar acomodo en un buen grupo. Patricia sube muy bien este puerto y pasamos bastante bien por la cima. La bajada la hacemos muy rápida y en un par de relevos con Roberto y Joaquim “el Alemán”, que nos acompaña también hoy, entramos en un gran grupo cercano a la cabeza. Aquí rodamos muy cómodos y no tenemos que gastar muchas fuerzas. A la llegada a Campo, alucinados con su marea verde “ESO para Campo”, nos ponemos en cabeza y marcamos un exigente ritmo en Vilas del Turbón, que este año está cubierto de gravilla, aunque se rueda relativamente bien. Afortunadamente la bajada esta limpia. En este puerto el grupo en el que vamos ya se ha consolidado. La gente nos conoce, sabe que el ritmo que solemos marcar en estas pruebas es bueno y el ambiente en el grupo es fantástico. En la cima de este puerto veo que el tiempo de paso es sensiblemente mejor del que esperaba. “Esto marcha” le digo a Patricia.

El terreno de falso llano que hay hasta el comienzo de Bonansa lo hacemos a un muy buen ritmo, y rápidamente nos enfrentamos a este precioso puerto. Da gusto subir con este perfecto asfalto. Allí cerca de coronar vemos a Ane Gabiria, que nos hace varias de sus preciosas fotos –eres un cielo Ane-, y desde esa zona podemos apreciar lo bonito que esta todo el valle con los Pirineos nevados al fondo. Una imagen preciosa. Vamos deprisa, pero vamos bien, la prueba es que podemos ver el paisaje (aunque sólo sea un poco). Roberto en estos últimos km exige algo más a Patricia que responde fantásticamente. Hemos oído pocos “menos” en toda la marcha, señal de que “La tata” está en un gran estado de forma. Coronamos, un poquito de agua y una de las bajadas más bonitas que tenemos en Aragón nos lleva a la base del puerto de Espina. 

El grupo en la parte final de Espina. Roberto marcando el ritmo.

Que majicos todos en línea. Sonreímos cuando vemos a Ane Gabiria.

Preciosa foto del grupo alejandose.

En este puerto lo km ya pesan, notas más el calorcito y el ritmo sigue siendo muy alto. La gente está sufriendo de lo lindo, pero todo el mundo sabe que si coronas Espina sólo queda pasar el trámite de Fades y el resto es aguantar en el “tren” hasta Graus. En Fades es un poco de lo mismo, pero el final ya está cerca. Ya hay muchos gritos de ánimo entre el personal y con esfuerzo coronamos. Roberto se acerca y me pregunta en voz bajita “¿Sabes el tiempazo que llevamos?”, miro el reloj y veo que las referencias que tenía marcadas están literalmente pulverizadas. Hago una cuenta del tiempo que nos queda y me quedo alucinado del posible tiempo que vamos a hacer. Patricia ya sonríe porque sabe perfectamente que con la soltura que llanea no tiene problemas para llegar a Graus.

Como todos los años el viento que pega de cara es tremendo. Nos organizamos a relevos Roberto, Francisco Alierta, David Pérez, Pepe, José Antonio y algún otro integrante del grupo (gracias a todos por este rato) y vamos pillando algún grupo que iba delante. En uno de los repechos me giro y veo que el grupo es de más de cien personas. Alucinante. “La tata” me hace gestos con el pulgar de que va bien. ¡Aguantala! A más de 45 kmh y va como una reina me dice. Al final encaramos la recta de llegada y entramos en Graus parando el crono en unos increíbles 5 h 33 m 08 s. Patricia ha bajado su mejor tiempo en 26 minutos y marca el mejor tiempo de mujeres en la prueba. Se me acaban los calificativos para lo que hace mi hermana.

GRACIAS Roberto.

Haciendole la pelota a Patricia para que no me deje tirado en QH. Mi única duda a estas alturas ¿seré capaz de acompañarla? Se está poniendo la cosa difícil.

Primera foto de grupo. Felices en el campo de futbol.

Segunda foto de grupo. Todos contentos.

En meta un montón de gente viene a felicitarnos y a agradecer el trabajo que hacemos. Siempre es bonito que haya gente que lo valore. El mejor rato el del campo de futbol, largos en el césped, bebiendo y comiendo esa pasta que está riquísima, hablando y haciendo risas con la gente. Van llegando el resto de la grupeta y todo el mundo está super contento. Los objetivos personales de cada uno se han cumplido hoy. Todo el mundo ha bajado tiempo: José Carlos, Jesús y Fochi su mejor registro. Sergio y Fran se encontraron de maravilla. Diego cumplió su primera de casi 200 km con nota. Manolo se encontró con José “Conku”, que iba con el grupo de Miguel Ángel y Serma, y la hicieron juntos. Asis, Oscar, Pascual, Tete, Felix, Hector pasaron el día de maravilla. En definitiva: Ribagorza, otro fantástico día de ciclismo para el recuerdo.

A continuación más documentos gráficos cortesía de Ane Gabiria.

Diego y Pascual. Diego buscando la carretera con la mirada.

Asis en pleno esfuerzo en Bonansa.

Manolo a su ritmo, cumplió con nota.

José "ConKu"... no te digo que me lo mejores, igualamelo.

Ignacio que completó un entreno de calidad.

Oscar, fenomenal, creciendo como ciclista a cada día que pasa.


miércoles, 8 de mayo de 2013

ROMPEPIERNAS 2013. LA CRÓNICA DE LOS LÓPEZ.



Sábado 4 de Mayo. Segunda edición de la Cicloturista Rompepiernas. El año pasado nos encantó la prueba, y pensábamos que era el nacimiento de una de las pruebas de referencia en el calendario. Este año la magnífica organización del Club Val d´Onsella ha confirmado lo que apuntaban el año anterior. Parece que esta gente lleva organizando pruebas de este calibre toda su vida, que fácil lo hacen y que bien les ha quedado el resultado. El ambiente es inmejorable, parece que todo el pueblo de Sos está volcado con la prueba y eso se nota. Los participantes lo notamos. Los voluntarios en los cruces, señalando las zonas peligrosas, los avituallamientos y la acogida una vez acabada la prueba. Vamos un 10. Repetiremos.

Patricia y yo nos levantábamos tempranito, cargábamos nuestras Trek y llegábamos a Sos una horita antes de la salida. Un voluntario nos encontró sitio para aparcar y nos fuimos a buscar los dorsales. Por supuesto no falto el "momento nervios" de Patricia ("¿donde me pongo esto?, ¿que comida cojo?, ¿donde va el chip?, ¿tu bolsa es igual que la mía?, ¿cuantos imperdibles en el dorsal?, ¿con manguitos o sin?, ¿has hinchado las ruedas?, ¿vamos tarde?, ¿dónde es la salida?, ¿porque no puedo parar de preguntar cosas?) ni el "momento mal genio" mio ("déjame tranquilo", "pareces nueva", "esto es como un entrenamiento solo que más largo", "como no te calles nos volvemos a casa"). Nuestro objetivo en estas pruebas es rodar cerca del límite de nuestro ritmo para mejorar los tiempos marcados el año anterior. Así nos sirve de referencia para saber dónde estamos en relación a nuestro objetivo principal del año que en este caso será la Quebrantahuesos. Patricia parece que este año va mejor que el pasado, pero claro hay que confirmarlo. “La tata” es de las que dice eso de “pues yo no me veo bien” “pues yo no creo que vaya mejor” "subiendo no  noto mejora" “pues no se qué te diga yo” y frases muy graciosas de parecido calibre. Miré el recorrido, calcule unas medias en función del mismo y a por ellas. Yo pensaba que estaban calculadas de manera realista. ¡Iluso de mi! Al acabar la prueba me di cuenta de con quién me estoy “jugando los cuartos”. La tata pulverizó mis registros.

La organización nos había asignado dorsales preferentes, así que nos llevaron a primera línea en la salida. Que por cierto estuvo correctamente organizada, mejorando el único punto flojo que habían tenido el año pasado.  En esa zona nos encontramos con la cuadrilla con la que salimos a entrenar entre semana; Fochi, Jesús, Sergio, Mario, Francisco, Kake y José Carlos.  También en la salida coincidimos con Mary Carmen Xifre y su marido Borja, de Salou,  una de las habituales en los primeros puestos de las cicloturistas en las que participa. Saludos, risas, las fotos de rigor y traca de salida, bueno realmente por si no nos habían asustado con la primera tiraron dos, y salida rápida para buscar ya en el primer km el puerto de Sos. En esta prueba todo es así; sabes lo que te vas a encontrar, de salida el primero de los ocho puertos como diciendo: “Tira majete, esto es lo que te espera durante más de cinco horas”. Cogemos el ritmo rápidamente y coronamos Sos en un gran grupo que hemos formado inmediatamente después del pelotón principal. La bajada de Mamillas es muy rápida y técnica, voy abriendo camino y señalo a Patricia las curvas más complicadas. En una de ellas veo que no hace falta, baja pegada y hay curvas que incluso negocia mejor que yo… pensamiento mio “manda huevos, en la próxima ella que vaya delante”. En los toboganes hacia Castiliscar José Carlos y yo llevamos el ritmo de ese gran grupo, bastante rápido, y en poquito rato nos encontramos con el segundo de la jornada, el puerto de Sos por la otra vertiente. El ritmo es bueno, Patricia va bien y en cada puerto forzamos un poquito en la parte final para probar como estamos. De momento toda va bien.

De Izda. a Dcha.; Sergio, Fochi, Jesús, José Manuel, Patricia y Mario. Esperando para la salida.

Nuestra foto tradicional juntos antes de salir.


Enlazamos con el puerto de Uncastillo, que por esta vertiente es bastante llevadero y en una bajada rápida nos plantamos en esta preciosa localidad de las Cinco Villas, donde los participantes de la corta y la larga se separan. Jesús “Pantera” y Sergio se separan para cumplir con la corta, harían un gran tiempo al final, y nosotros seguimos hacia Luesia. José Carlos y yo marcamos el ritmo y cogemos a Fochi y a su primo Juan Bailo al entrar en la localidad de Luesia. Nos dicen que cabeza de la prueba va sólo a 3 minutos, lo que nos da una idea de la buena marcha que llevamos. Patricia sigue perfecta.

En el único tramo “fácil” de la jornada rodamos rápido hasta Biota, dónde se produce uno de los mejores momentos de la prueba. Los hermanos Bailo, cuatro fenómenos, y su primo José María Aybar “Fochi” son del pueblo. En el pueblo se monta una autentica fiesta en torno a la cicloturista. Es impresionante la cantidad de gente que está en la calle animando. Nuestro pelotón al paso por Biota era orgullosamente comandado por Fochi y Juan, que literalmente volaron pasando por su pueblo. La gente se volvía loca. Momento inolvidable. ¡Gracias gente de Biota! Sois un imprescindible de esta cicloturista.

Una vez pasado este buen rato empieza la parte más dura de esta prueba. El pequeño puerto de Malpica al que sigue el duro puerto de Corte, donde aunque siendo de poca distancia, hay unos respetables porcentajes. Es la primera vez en toda la prueba dónde Patricia muestra cansancio. Empiezan sus clásicos “menos, menos”. Lo pasamos bien, nos rehacemos, pero en muy poco tiempo hay que afrontar el de Uncastillo por la vertiente dura. Y aquí pasamos el peor momento de la jornada. Patricia acusa el cansancio, es normal, llevamos 33 kmh de media y en ningún momento la he dejado respirar (perdón “Tata” ya sabes cómo va esto), al final se trata de entrenar y ver dónde están los límites. Y es en este momento dónde se los veo. Hay que levantar el pie, no mucho, y el grupo se parte en dos. Los que aún guardaban fuerzas se van para delante y el resto se queda en el tren que hemos montado desde la salida. Algunos de nuestros compañeros tampoco pueden aguantar, Francisco perderá comba en este duro puerto. Mary Carmen Xifre, formidable ciclista,  se va por delante, sube una barbaridad y marcará el mejor tiempo de las mujeres en la meta. Coronamos  Uncastillo, Patricia parece que ha pasado el mal rato, un par de gritos de ánimo y otro par de gritos de cabreo la han motivado, y está con fuerzas de nuevo. Nos lanzamos hacia Castiliscar para encarar la última dificultad de la jornada.

 
Subiendo Uncastillo. Aquí el grupo ya sufría.

A estas alturas el calor ya aprieta y las fuerzas van muy justas. Marco un ritmo bastante duro en los planos y repechos hasta el puerto de Mamillas, Kake –un fenómeno toda la jornada- va sufriendo y José Carlos acusa calambres en esta última parte –gracias por tu ayuda-, pero llegamos a pie de puerto y subimos bastante bien. De hecho Patricia apenas pide un par de “menos” en todo el puerto.

Aquí es obligado poner una simpática nota aclaratoria a la organización: En el tramo entre Castiliscar y Mamillas había un cartel donde indicaba Mamillas 11 km. La gente lo veía y decía “que bien, solo 11”. Cuando ya habíamos recorrido al menos 13 km te encontrabas con otro cartel que ponía Mamillas 6 km. Y doy fe de que en mi grupo cundió la desesperación. El personal sollozaba, gritaba de consternación y no entendía nada de lo que les pasaba. Claro que el calor, 170 km y una velocidad nada despreciable tenían gran culpa de no interpretar bien los carteles. Uno de los carteles entiendo que se refiere a la población y el otro al final de puerto. Pero bueno, como tortura psicológica es una gran estrategia. Esto con el mayor de los cariños. Otra nota simpática relacionada con los carteles es la gracia y lo que se reía la gente con el cartel del “Ecce Homo”. Pues bien, en el puerto de Mamillas cuando vimos otro de los carteles del “Ecce Homo” ya no se reía nadie. Las caras del Ecce Homo y las nuestras no eran muy diferentes. Genial.

Pocas bromas a estas alturas. El calor, el ritmo y los kilómetros se notan.

Y luego te tienes que oir que es fácil, que con ir a rueda vale, que no se sufre... sólo hay que mirar las caras.

La ropa que este año ha hecho Giordana para Zarabici es espectacular. Lo mejor de lo mejor.

José Carlos en solitario subiendo Mamillas.
Esto es bajar a rueda y tener confianza en el piloto. Y no, no es un tamdem.

Misión cumplida. El trio cruzando la meta en el "Muro" de Sos.


La prueba estaba casi finalizada. Faltaba la rápida bajada hasta Sos y afrontar el “Muro” para entrar en meta. Cumplimos con el trámite y nos plantamos en Sos con el amigo Kake, ¡que facultades tiene el tío!, y el resto de gente de la grupeta que ha podido aguantar el exigente ritmo en el último puerto parando el reloj en unos IMPRESIONANTES 5 h 21 min 08 seg, con una media de 33,15 km/h, lo que no está nada mal teniendo en cuenta la dureza del recorrido de esta segunda Rompepiernas. Rebajamos el tiempo en casi 20 minutos sobre el año anterior y vimos que estamos en el camino adecuado para lo que nos espera en siete semanas, así que objetivo conseguido y otro fantástico día de ciclismo para el recuerdo. ¡Gracias Patricia!.

Las espectaculares fotos son de fotodepor.com dónde se pueden encontrar y descargar con alta resolución.